Merritt
El quid de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos giraba en torno a algunas ideas de grandes pensadores de la era de la Ilustración. Una de estas ideas sugirió que todos los hombres son creados iguales por el Señor Todopoderoso y que cada persona tiene derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Era una declaración bastante irónica si uno se preocupara por relacionar estas palabras con el mecanismo social y político de las colonias americanas.
En primer lugar, casi el veinte por ciento de la población colonial estaba esclavizada; a esos esclavos se les negaron sus derechos a la libertad y la búsqueda de la felicidad mientras eran arrancados de sus países de origen y llevados a un lugar completamente diferente donde no estaban acostumbrados a ninguno de los aspectos de la sociedad. Además, fueron maltratados por sus amos blancos y tratados como objetos y no como seres humanos. Al contemplar todos estos hechos sobre la esclavitud, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos sonaba como una paradoja grotesca que satirizaba la comprensión real de la igualdad.