La principal fuente de
oxígeno libre
en la naturaleza se debe a la acción fotosintética de las algas verdes que se encuentran en abundancia en el planeta. Se estima que el 95% del oxígeno atmosférico es producido por la vegetación verde del planeta, la mayor parte del cual es aportado por las algas verdes. Las plantas consumen dióxido de carbono para producir energía para mantenerse, que se utiliza para producir carbohidratos y el oxígeno es un subproducto de esas reacciones energéticas. Usan radiación solar para ese proceso.